
Comenzamos el paseo vespertino en La Alameda, que pateábamos de arriba a abajo en otros tiempos.

Nos paramos a observar la catedral.

Subimos y bajamos.

Podemos echar una cañita en el kiosco central, que entonces conocíamos como "El Triunfo".

De este podemos pasar al tercer kiosco y seguir con otra ronda.

Después del paseo alamedil nos encaminamos hacia la famosa "senda". Salimos de la Alameda y torcemos a la derecha.

Pasamos por el bar "Mayoma" y seguimos la barbacana (barandilla) de la Alameda.

Nos encontramos con "El Ficus", primera parada.

Bajamos la calle "Vicente Moñúx" y paramos en el Oboe.

De ahí seguimos hacia el Nerea (Este es su aspecto actual)

Terminamos la calle topándonos con "El Molino". No se vosotros, pero a estas alturas yo ya estoy bolinga con tanto pub.

Últimamente lo han restaurado, pero ya no es discoteca.

Subimos un poco y buscamos el Boris, que aún mantiene su status de bailódromo. Este es uno de los típicos carteles que todavía se ven pegados en las calles seguntinas.

Entramos a echar una copita y rematamos la noche.

Amanece y nos vamos de paseo (a ver si se nos pasa la modorra). Subimos calle Guadalajara para arriba.

Nos paramos para disfrutar de su grandeza.

Muchas piedras, y bien puestas, por cierto.

Atravesamos la Puerta del Toril camino del pinar. No hay nada como respirar un poco de aire puro.

Subimos por el camino del cementerio que es más tranquilo.

Volvemos a Sigüenza, subimos la calle Mayor y nos colamos por la Travesaña alta hasta la Plazuela del Doncel

De plazuela a plazuela y aparecemos en la de la Cárcel, en la que se ecuentra el "Gurugú de la Plazuela", donde tomaremos un aperitivo el día 6.

Saldremos de nuevo a la calle Mayor y pasaremos a la "Taberna Seguntina", donde nos darán de comer (eso espero).